¿Qué Brainstorming es tu alma gemela?

Probablemente hayas oído hablar de Brainstorming o “lluvia de ideas”. Es más, posiblemente creas haber participado alguna vez de una de estas sesiones. Pero, ¿de verdad sabes cómo ponerlo en práctica?

Hoy, en TheComplotNews, te enseñaremos algunas tipologías de Brainstorming para aumentar tu Creatividad.

El Brainstorming es una técnica creativa que busca identificar problemas y aportar soluciones. Y aunque much_s pueden usarlo sólo para salir de algún bloqueo creativo, desde Complot te aseguramos que podrás aplicarlo en todas las áreas de tu día a día. 


Te presentamos 3 tipos de Brainstorming, a ver si conoces alguno:

1. El Brainstorming sin Filtros.

Aunque en todo Brainstorming hay una etapa donde se exponen ideas sin filtro, en este caso se busca que sea aún más radical.

No tengas miedo a las malas ideas, dale rienda suelta a tu Creatividad y deja fluir tus pensamientos. Todo sirve, todo ayuda, de la cantidad surge la calidad. Lanza todo lo que creas que se relaciona con el problema inicial y busca soluciones.

Recuerda que no hay filtros, así que ¡a por ello!

El Branding construye relaciones, genera una reputación, mejora la credibilidad y potencia la confianza entre la Marca y sus Consumidor_s a lo largo del tiempo.

Para trabajar el Branding de una Marca hay que tomar una serie de decisiones respecto a qué ES y qué NO ES lo que esa Marca quiere representar.

Modo de empleo:

  • Encuentra un lugar cómodo y relajado. Puedes hacerlo frente a una pizarra, en el salón de tu casa o en tu cafetería preferida. Impregnate de ideas y deja que fluya tu creatividad.
  • Enfócate en el problema o proyecto y desembucha todas las ideas que se te ocurran. Olvídate del qué dirán, el punto clave aquí es que no hay filtros.
  • Todas las ideas son buenas, hasta que surja una mejor. Luego de esta primera etapa, haz una selección y quédate con las ideas que creas que están más cerca de la solución. Puedes repetir el paso anterior las veces que creas necesarias.

¡Ponlo en práctica!

Imagina que estás creando una marca sobre lo que a tí más te guste, y ha llegado la hora de crear la imagen corporativa y el manual de estilo. Para establecer una paleta de colores deberás elegir cinco de ellos. Investiga sobre todos los colores que existen y ve anotando los que más te gustan, da igual si son extraños o poco utilizados. Una vez tengas bastantes, piensa en cuáles son los que más se identifican con la marca por su significado y ya tendrás tu paleta lista. 

2. El Brainstorming Inverso.

Como decíamos en el punto anterior, no tengas miedo a compartir tus ideas. Algun_s no comparten sus pensamientos por miedo a que el resto crea que son malos o que no van a gustar, pero es todo lo contrario.

El Brainstorming Inverso puede abordarse de dos maneras. Una de ellas sería empezar a decir las Ideas más locas y malas para ir buscando mejores Ideas y perfeccionarlas. La otra manera es dándole la vuelta al objetivo; es decir, no enfocarnos en la solución del problema (que es lo que siempre hacemos) sino en empeorar el problema en sí. ¿Os parece una locura?

Tranquil_s, al hacer este abordaje veréis que es más sencillo de lo que parece.

Modo de empleo:

  • Indica la Idea inicial e inviértela.
  • Anota todas las ideas que se te vengan a la cabeza.
  • Por último, gira todas esas Ideas y conviértelas en cosas positivas. 

¡Ponlo en práctica!

Imagina que acabas de abrir una tienda de ropa especializada en bolsos. La idea inicial sería pensar en cómo tu tienda sería la mejor opción para tus client_s. Es ahora cuando tienes que invertirlo, es decir, ¿cómo sería la peor tienda de ropa especializada en bolsos? Ahora empieza a anotar todas aquellas cosas que hacen que no vuelvas a una tienda, como atender mal al cliente, que los precios sean muy altos, o que haya muy poca variedad de productos. Como último paso, dale la vuelta a todas esas Ideas y conviértelas en positivas: excelente atención al cliente, precios asequibles o variedad en productos y tallas.

3. El Brainstorming al Azar.

Esta Técnica Creativa puede llegar a ser muy divertida, se trata de forzar la relación aparentemente inexistente entre el problema y una palabra.

Lo importante a la hora de poner en marcha esta herramienta es encontrar combinaciones inesperadas, absurdas y divertidas. Lo más probable es que no se aprovechen todas, pero esto nos permitirá llegar a estar más cerca de la solución.

¡Vamos a ver como se hace!

Modo de empleo:

  • Elige un tema sobre el que trabajar, una palabra, lo primero que se te venga a la mente. 
  • Apunta la palabra escogida y escribe otras que se asocien con ella.
  • Ahora intenta relacionar tu problema con esas palabras. Puede que parezca difícil al principio, pero lo importante es que vaya tomando forma.

¡Ponlo en práctica!

Abre un libro en cualquier página y, con los ojos cerrados, señala una palabra. Si la palabra inicial es (por ejemplo) “parque”, comienza a escribir palabras que se asocien a ella. Podrías añadir “árboles”, “pájaros”, “césped”, “naturaleza”… Por último, relaciona con estas palabras el problema inicial.

¡Seguro que encuentras la idea perfecta!

Estas son solo 3 de las muchas formas en las que se puede hacer un Brainstorming, ya sea de manera individual o grupal.

Te proponemos que las pongas en práctica en algunos aspectos de tu vida cotidiana. No hace falta que te tengas que enfrentar el proyecto más importante de tu vida o resolver un problema de alta complejidad.

¡Juega con ellas y cuéntanos qué tal te va! 

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