7 Consejos para trabajar contrareloj sin perder la cabeza.

El mundo está en constante movimiento, tanto, que la gente en vez de caminar, corre. Y es que a las presiones del trabajo se nos suman las de la vida cotidiana. ¡Y esto no es sano!

perro con correa

Hoy queremos reflexionar acerca de que, cuando más control tengamos sobre las situaciones del trabajo, más fácil será gestionar los imprevistos que la vida tiene preparados para nosotr_s. 

En el mundo creativo, trabajar contra reloj es algo habitual. El problema ocurre cuando deja de ser la excepción para pasar a ser la norma.

Trabajar bajo presión constante, no sólo disminuye nuestro rendimiento creativo (aunque much_s sientan que experimentan lo contrario) sino que el estrés constante puede llegar a enfermarte.

Por eso hoy en TheComplotNews te enseñamos a trabajar contra reloj sin perder la cabeza.

¡Comencemos!

Tú organiza bien todas las tareas que debes hacer y enfócate en ello, que la vida ya se ocupará de ponerte a prueba.

Será muy difícil que puedas cumplir con todos tus objetivos diarios, pero si no planificas ya comienzas con desventaja.

Intenta evitar las interrupciones y las pausas constantes. Quita las notificaciones de tu móvil y enfócate en las tareas planificadas. Por otra parte, si controlas tus expectativas, todo avance será una victoria.

Consejo: Planifica tu agenda el día anterior. Así te vas a dormir con la tranquilidad de ya saber lo que hay para mañana y por dónde empezar con las tareas.

Es muy habitual que mientras estás trabajando en un proyecto se sumen nuevas tareas que alteren el plan inicial.

Cuando esto ocurre es fundamental tener claro cuáles son las nuevas prioridades. Si se suman más cosas por hacer, es clave entender si hay que establecer un nuevo orden de trabajo.

Está claro que habrá que hacer todo, pero lo que debe quedar claro para todo el equipo es el orden en el que hay que ir sacando las cosas. 

El tiempo es el que es y primero debería ser lo primero.

Consejo: Valida con la persona responsable del proyecto las prioridades y los tiempos de entrega. Recuerda que el plan aquí es evitar tu estrés y poder avanzar correctamente con el trabajo.

En la mayoría de los casos, todos los proyectos que se te asignen ya tendrán una fecha de entrega. Pero, en caso de que no la tenga, te recomendamos que seas tú quien marque esa fecha límite.

Si no, los proyectos se te harán interminables y cada decisión se hará eterna. Además, se te podrían comenzarán a solapar entre sí. ¡Bingo!

Si tienes una persona responsable, valida las fechas con ella.

Consejo: Utiliza alguna herramienta de trabajo colaborativo (hay miles) y comparte tu cronograma con el resto del equipo. Verás como baja tu nivel de estrés y podrás abordar todo de manera más sencilla y tranquila.

La comunicación con el equipo es indispensable. Tú eres una parte del proceso y el proyecto acabará siendo la “criatura” a la que le daréis vida entre tod_s.

El saber en qué etapa se está trabajando en cada momento, además de ayudar al rendimiento del equipo, calmará tu ansiedad y hará que puedas ir reorganizando tu propia agenda diaria.

Estas son algunas de las herramientas más utilizadas: Trello, Notion, Asana, Airtable.

Consejo: No te obsesiones por hacer un seguimiento minuto a minuto del proyecto. Utiliza las notificaciones para saber cuándo es tu momento para intervenir.

Muchas veces, cuando trabajamos en equipo, nos piden cosas que nada tienen que ver con nuestro trabajo, y por no quedar mal con nuestr_s compañer_s, las aceptamos y nos sobrecargamos de trabajo.

Tu prioridad es cumplir con tus objetivos, sin cargarte de estrés y ansiedad. Ten en cuenta que tus resultados se medirán por el cumplimiento de los objetivos que se te asignan.

Ayudar a l_s colegas está perfecto, siempre y cuando tengan una necesidad genuina. No te sientas egoísta por decir NO.

Consejo: Mucha gente pide ayuda justamente para ir más descargada de trabajo. Identificar estos casos te ayudará a sentir menos culpa cuando digas que NO.

Ten en claro que cuando tu jornada laboral termina, TERMINA.

Nos da igual si son muchas o pocas horas las que metes, tú sabrás lo que es necesario en cada caso. Dedica el tiempo que quieras o necesites, pero cuando hayas acabado, desconecta.

No es bueno ni saludable estar pendiente de tu trabajo 24/7. Tu mente necesita distracción, incluso para hacer mejor tu trabajo.

Consejo: Nutrirte de nuevos inputs es fundamental para sumar materia prima a tus ideas. Sal con amig_s, mira pelis o series, baila o arma un karaoke. ¡Disfruta de la vida!

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