Escuela de Creatividad
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La siesta de la cuchara, el método de Dalí para entrar al mundo de las ideas.

Salvador Dalí, además de ser conocido por sus excéntricos bigotes y surrealistas obras de arte, tenía un secreto detrás de su genialidad.

No era su técnica con el pincel, ni su impresionante capacidad para distorsionar la realidad, era su manera de tomar las siestas

Hoy te hablaremos de sus siestas acompañadas de una cuchara y de cómo le ayudaba a generar grandes ideas mientras dormía.

Para él, dormir era más que recuperar energía. Era una herramienta de exploración creativa.

¿Qué es la siesta de la cuchara?

Esta interesante metodología consiste en tomar una siesta muy corta, tan corta que no llegas a caer en el sueño profundo.

Dalí lo hacía sentándose en una silla, con una cuchara en la mano y un plato metálico debajo.

Al iniciar el sueño, la cuchara caía sobre el plato haciendo ruido, lo que lo despertaba inmediatamente.

Dalí defendía que en esos momentos entre la vigilia y el sueño, cuando nuestro cerebro se encuentra en el estado hipnagógico, somos más creativ_s.

¿Qué es eso del estado hipnagógico?

Cuando dormimos, pasamos por distintas fases: sueño ligero, sueño profundo y REM (Rapid Eye Movement). Es en este último donde soñamos.

Justo antes de entrar en la fase REM, en ese limbo entre estar despiert_s y dormid_s, es común experimentar sonidos, sensaciones de caída o incluso pensamientos abstractos.

A pesar de ser un momento corto, es intensamente creativo.

Dalí creía que justo en ese instante la mente se liberaba. Hay rumores de que muchas de sus obras surgieron de estos cortos episodios.

Mientras otros artistas buscaban inspiración en el amor, la naturaleza o la tristeza, Dalí la buscaba en sus sueños, capturando esas imágenes fugaces antes de que se desvanecieran. 

Las siestas y la creatividad.

Hoy en día estudios demuestran que dormir, especialmente siestas cortas, puede potenciar la creatividad.

Una investigación realizada en la Universidad de California encontró que una siesta corta puede mejorar la capacidad de pensar de manera creativa en un 40%

El sueño, particularmente la fase REM, permite que el cerebro reorganice y asocie la información de maneras novedosas, haciendo más fácil la resolución de problemas y la generación de ideas.

Algo tan simple como cerrar los ojos unos minutos reactiva y relaja el cerebro para permitir que fluyan ideas frescas.
Este break puede marcar la diferencia entre una idea convencional y una genialidad.

La receta mágica de Dalí para un sueño creativo.

El primer paso para llevar a cabo este reset creativo es buscar un ambiente perfecto para tomar una siesta.

Elige un lugar sin distracciones, busca una silla cómoda, una cuchara y un plato.

Consejo: Lo mejor es practicar esta técnica cuando sientas un ligero cansancio.

Coge la cuchara con una de tus manos y coloca el plato justo debajo mientras cierras los ojos y buscas relajarte.

El paso dos consiste en tomar posición.

Consejo: Es mejor que tu cuchara no sea muy pesada o difícil de sostener ya que se te complicará relajarte y dejar pensar en ella.

El siguiente paso es esperar el momento mágico.

Cuando estés a punto de dormirte, y tu cuerpo comience a relajarse, tu mano perderá fuerza y la cuchara caerá sobre el plato despertándote.

Consejo: Asegúrate de tener un cuaderno y un boli a mano para cuando llegue este momento.

El último paso es, al despertar, apunta todo lo que viene a tu mente.

Las ideas suelen ser fugaces, es mejor que no tengas que levantarte a buscar un cuaderno porque tu cerebro se ocupará de inmediato en pensar cómo solucionar esa tarea, olvidando lo anterior. 

Consejo: Anota todo lo que venga a tu mente, no importa que tan raros puedan parecer tus pensamientos. Posiblemente una de esas ideas te sirva más tarde.

La siesta de la cuchara va más allá de una anécdota artística. Es una técnica avalada y estudiada por la ciencia que combina descanso y creatividad.

Si esta técnica no te funciona la primera vez, no te rindas. Recuerda que la constancia es la clave

Así que, la próxima vez que busques un impulso creativo y que lleguen a tu cerebro ideas frescas, ya sabes, silla, plato, cuchara y a dormir.

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